miércoles, 25 de junio de 2014

EL  PATRON DE SAN   SEBASTIAN
Nació en Narbona (Francia) en el año 256, pero se educó en Milán. Cumplía con la disciplina militar, pero no participaba en los sacrificiospaganos por considerarlos idolatría. Como cristiano, ejercitaba el apostolado entre sus compañeros, visitando y alentando a otros cristianos encarcelados por causa de su religión. Acabó por ser descubierto y denunciado al emperador Maximian (amigo de Diocleciano), quien lo obligó a escoger entre poder ser soldado o seguir a Jesucristo.
El santo escogió seguir a Cristo. Decepcionado, el emperador le amenazó de muerte, pero Sebastián se mantuvo firme en su fe. Enfurecido, le condenó a morir asaeteado. Los soldados del emperador lo llevaron al estadio, lo desnudaron, lo ataron a un poste, y lanzaron sobre él una lluvia de saetas, dándolo por muerto. Sin embargo, sus amigos se acercaron y, al verlo todavía con vida, lo llevaron a casa de una noble cristiana romana llamada Irene esposa de Cástulo, que lo mantuvo escondido y le curó las heridas hasta que quedó restablecido.
Sus amigos le aconsejaron que se ausentara de Roma, pero Sebastián se negó rotundamente. Se presentó ante el emperador, quien, desconcertado, lo daba por muerto, y le reprochó enérgicamente su conducta por perseguir a los cristianos. Maximiano mandó que lo azotaran hasta morir, y los soldados cumplieron esta vez sin errores la misión, tirando su cuerpo en un lodazal. Los cristianos lo recogieron y lo enterraron en la Vía Apia, en la célebre catacumba que lleva el nombre de San Sebastián. Murió en el año
Culto
El culto a San Sebastián es muy antiguo y está muy extendido; es invocado contra la peste y contra los enemigos de la religión, y además es llamado "el Apolo cristiano" ya que es uno de los santos más reproducidos por el arte en general.
Los primeros cristianos de Roma perseguidos llegan a las Islas del Mediterráneo y traen, con fe cristiana, su devoción al mártir Sebastián.
Su fiesta se celebra el 20 de enero y ha estado siempre unida a la de san Fabián, en la festividad de los Santos Mártires.
El santo se ha convertido en un ícono de la comunidad LGBT que profesa el catolicismo. El motivo es, simplemente, la representación habitual del santo como joven desnudo en el momento del martirio, que ha hecho de algunas de estas representaciones motivo recurrente de la iconografía homosexual.1 Son destacables en este aspecto la película Sebastiane, de Derek Jarman, y las fotografías de los artistas Pierre & Gilles. Igualmente, el nombre de Sebastián ha sido usado por algunos autores literarios para personajes homosexuales, connotando esta relación: en Brideshead revisited deEvelyn Waugh, o Suddenly last summer de Tennessee Williams.
La tradición popular sitúa el origen de San Sebastián como patrón de Madridejos por el S.XVI, porque los madridejenses se encomendaron a él en una oleada de peste.
En la relación histórico geográfica-estadística que mandó realizar Felipe II en el año 1575 hace una relación de ermitas de Madridejos, entre ellas la de San Sebastián. Ésta ermita sigue vigente en el Catastro del Marques de la Ensenada.
Aquella ermita estaba construida de este a oeste. Era por donde entraban los muertos antes de enterrarlos en el cementerio. Allí se daba el último responso.
Dicha ermita quedó aislada al quitar los restos del cementerio a mediados del S.XX y al ser muy vieja consideraron que era mejor tirarla y hacer otra nueva. La construcción de la nueva se hizo a costa de los vecinos y de varias peticiones que se hicieron en el pueblo en los años 80.
El día de la víspera se realizaba una gran hoguera en la misma explanada del cerro, posteriormente se trasladó al arroyuelo. Parte de los haces de leña lo ponían los pastores. En la actualidad se encarga el Ayuntamiento.
Patrón de la villa de Madridejos. Santo que toda la cristiandad es venerada como abogado de las pestes. Su devoción se pierde en la profundidad de la Edad Media, ya que las pestes eran muy temidas. El símbolo de la peste se representa mediante flechas caídas del cielo. San Sebastián era un militar de la época romana que resistió a la muerte cuando se le torturó mediante “asaetea miento”, es decir, le ataron a un árbol (naranjo) y le lanzaron flechas.
También en la víspera se realiza el tradicional toro de fuego, antes eran dos hombres cubiertos con una lona negra y, el primero con unos cuernos lanzando petardos y cohetes por toda la plaza. Ahora es un sistema más seguro para el que porta la carcasa pero, los nuevos sistemas pirotécnicos permiten que la coraza contenga más material explosivo.
Esa misma noche, en la plaza, se coloca la tradicional cucaña, donde en el extremo superior del palo enjabonado se colocan naranjas en conmemoración del naranjo donde fue asaeteado el santo.
Ya el día 20 se realiza la procesión desde la Parroquia hasta su ermita, lo solían portar los “quintos” que realizaban el servicio militar en ese año. Los mozos que iban a tallar en ese año salían por la calle cantando y, a veces sus cantos eran un poco insultantes, referidos a las autoridades, mujeres solteras que se habían quedado embarazadas, “carnudos” etc… costumbre que se tuvo que quitar después de la Guerra Civil, al igual que la tradición de echar naranjas por delante del Santo que, en muchas ocasiones dañaban a los soldados y a la imagen. Con una misa pontifical a las 10 de la mañana, en el atrio de la Catedral, hoy la ciudad celebra el Día de su patrono San Sebastián, cuya devoción fue traída por el fundador de San Cristóbal, capitán español Juan Maldonado de Ordóñez y Villaquirán, en 1561. La misa será presidida por monseñor Mario Moronta, obispo de la diócesis.
Originalmente estas fiestas de San Sebastián eran parte de las celebraciones del patrono durante el día 20 de enero y consistían solo en algunos actos festivos musicales y de entretenimiento que se realizaban en la Plaza Mayor de la ciudad luego de la misa conmemorativa que se realizaba en la Catedral. Estas fiestas se remontan a la época de la colonia, y contaba; sobre todo, con la participación de la feligresía de la Villa de San Cristóbal y sus alrededores. Durante el auge de la producción cafetalera en el siglo XIX y comienzos de siglo XX, la ciudad abre sus puertas a eventos de carácter comercial en la que se exhibían y comercializaban productos del resto de Venezuela y la vecina República de Colombia.
Desde finales del siglo XIX se comienzan a efectuar corridas de toros durante los días festivos lo cual atrajo a mayor número de visitantes a la ciudad.
En 1965 las Ferias y Fiestas de San Sebastián comienzan a llamarse Feria Internacional de San Sebastián (FISS), con la inauguración de la Plaza Monumental de Pueblo Nuevo en 1967 y los complejos comerciales conocidos como Pabellones Colombia y Venezuela.
Desde 1966 se efectúa la elección de la Reina de Feria, evento que reúne a gran cantidad de personas en los distintos escenarios donde se ha realizado.La Feria Internacional de San Sebastián, nace en la época de la colonia y era anteriormente llamada Ferias y Fiestas de San Cristóbal con la presentación de diversos eventos tradicionales típicos de la región. Es ahí donde se inician las fiestas de caballos y toros por primera vez, según lo dispuesto en las ordenanzas reales publicadas para esa época.
Se dice que las Ferias de San Cristóbal y Lobatera son las más antiguas de que se tengan noticias. Para esa época, la feria se celebraba en un solo día, se reunían todos los habitantes de la Villa de San Cristóbal y zonas vecinas, el 20 de enero para la celebración de la misa en la catedral, en honor a San Sebastián, patrono de la ciudad con sincero fervor religioso. Cuando terminaba la misa los fuegos artificiales llenaban el cielo de la pequeña villa.
Las personas se organizaban para recorrer las calles, los serenateros de la ciudad tocaban mandolinas, cuatro y guitarra. Más tarde estas fiestas se hicieron más concurridas, donde no faltaba el entusiasmo de los pobladores junto a la presencia de comerciantes que con sus productos y alimentos provenían de la República de Colombia y de otras partes del País.
San Cristóbal, abría sus puertas, para recibir a los visitantes, lo que trajo como consecuencia que la celebración se extendiera a varios días y se le diera el nombre de Feria Internacional extraordinariamente. Pero no fue sino hasta 1965 que estas fiestas pasaron a convertirse en las Ferias de San Sebastián, promocionándose el evento de tal forma que vinieron personas de otros países y del resto de Venezuela
Hoy en día, por la profesionalización del ejército salen los que deberían ser por su edad, pero cada vez hay más reticencia para ello.
Desde hace muchos años, se suele invitar a algún batallón del ejército para acompañar a los pocos jóvenes de la localidad que van saliendo a desfilar, lo que hace una procesión muy vistosa.
Otra tradición es que en San Sebastián es el día de “echar el ojo”, es decir, buscar novio o novia. Antiguamente, esta idea de “echar el ojo” era real, ya que los mozos echaban un ojo de algún animal que habían matado esos días y lo metían en los mandiles de las mozas y así ella sabía que él la cortejaba.


Una copla extraída del libro de visitas del Grupo Prado-Santa Ana
Ya se pasó San Antón
ya viene San Sebastián
para que los animalillos
no anden sueltos sin bozal.

Cuidado con lo del ojo
que puede ser un engaño
que las mocitas del pueblo
quieren hacer el apaño

primero el ojo te guiñan
y te tratan con cariño
pero cuando te han cazado
te dejan sin calzoncillos.

Eso si solo eres novio
o amigos como ahora llaman
pero como seas casado
con la fregona te apañan

Por eso chicos os digo
antes de que echéis el ojo
pensar lo que vais a hacer
por si solo es un antojo.

No os fiéis de palabras
de mi amor o mi cariño
que cuando te han atrapado
o haces lo que ellas te dicen
O te ponen derechito.

Y con esto ya termino
No quiero extenderme más
Pues temo que en los ensayos
Gorda me la liaran.

Y por otra parte pienso
Que me sabrán comprender
Que una broma es una broma
y una más dos hacen tres

Mocitas de Maridajes
que os lo paséis muy bien
que os echen bien el ojo

y le sepáis recoger.

miércoles, 11 de junio de 2014

Biografía de San Sebastián*
San Sebastián fue unos de los primeros mártires cristianos. Nació en Gallia, Narbonne* en el seno de una familia romana adinerada.  Después de finalizar sus estudios ingresó al ejército imperial.   San Sebastián mostró gran destreza profesional y rápidamente fue ascendido a capitán oficial de la guardia romana por el emperador Diocleciano. Por su fidelidad y lealtad, se acercó muy pronto a los emperadores Diocleciano y Maximiano (286-305), que lo escogieron para formar parte de su cuerpo de guardia personal. El hecho de merecer la confianza imperial le permitía desarrollar una eficaz campaña paralela de apoyo, asistencia y consuelo a cristianos encarcelados, como también la propagación del Evangelio a familias nobles y magistrados
San Sebastián desde muy joven tenía un incalculable amor al prójimo y una gran fe en Cristo Los emperadores, viendo como una amenaza la expansión del cristianismo, endurecieron la persecución a los cristianos. La fiel comunidad de Roma se reunió atemorizada en torno al papa Cayo, que distribuyó una responsabilidad concreta ante el peligro; a Sebastián le adjudica el título de defensor de la Iglesia. Los martirios se sucedieron entonces.
. Era un hombre piadoso que además manifestaba una inclinación bien marcada para aquéllos que sufrían persecución.   Cuando el emperador Diocleciano, bajo la influencia de Galerius, empezó a perseguir los cristianos en el año 303, San Sebastián visitó en la prisión a muchos de ellos y secretamente les llevaba alimentos y consuelo.  El hizo muchos actos de caridad y amor.  La tradición cuenta que curó a la esposa de un soldado con solo hacer la señal de la cruz.  También sanó a muchos otros y a un gobernador.
 Fue denunciado y llamado a juicio por los emperadores, y Diocleciano lo acusó de falta de fidelidad al Imperio. Sebastián rebatió la acusación y afirmó que siempre había rezado a Dios por la salvación de Roma. Comprobada la constancia y firmeza de su profesión cristiana, el joven oficial fue condenado a muerte por medio del suplicio de flechas. Trasladado por sus compañeros a un lugar apropiado, fue atado desnudo a un tronco de árbol y asaeteado con multitud de flechas.
los soldados romanos lo entregaron a los arquerosmauritanos, quienes lo ataron a un tronco de un árbol y le perforaron flechas en el cuerpo.  Sin embargo sobrevivió a las heridas de esta tortura y fue sanado por la viuda Santa Irene.  Luego él volvió a predicar el evangelio y defendió a los cristianos de Diocleciano, quién finalmente lo mandó a matar con golpes de mazos.  Se dice que sus seguidores rescataron sus despojos y luego le dieron sagrada sepultura en las Catacumbas, hoy llamadas las Catacumbas de San Sebastián, en la Vía Apia en Roma, sitio donde en el año 367 una basílica, que es una de las siete principales iglesias de Roma,  fue construida sobre su sepulcro*.  La iglesia actual fue terminada en 1611 por el Cardenal Scipio Borghese.  Sus reliquias fueron trasladadas en el año 826 a San Medard en Soissons. Donde se levantó un templo en su honor.
La naturaleza de las infecciones por la Muerte Negra que azotó a Europa durante el siglo XIV, hizo a la gente comparar los ataques "al azar" de esta peste con los ataques de las flechas.  En sus desesperaciones estas personas buscaron la intersección de un santo quien hubiese sido martirizado con flechas.  Desde entonces se considera que San Sebastián es el santo protector contra las pestes. Se estima que sus respuestas a oraciones por la protección contra la peste, fueron testimoniadas en Roma en 860, Milán en 1575, y Lisboa en 1599.
El más antiguo mosaico de San Sebastián muy probablemente pertenece al año 682.  En él se muestra a un hombre barbudo con  vestimentas de la corte, pero no presenta caracterización alguna de flechas.  Fue el arte del renacimiento que primero lo retrató como un joven perforado por las flechas.     La festividad de San Sebastián es el 20 de enero.
San Sebastián en Diriamba
En 1752 pasó por Diriamba el obispo español Agustín Morel de Santa Cruz, quien vino a realizar un inventario de las ciudades de Nicaragua por mandato del Rey Fernando VII. El obispo contó que encontró en la pequeña iglesia que había en esta ciudad la imagen tallada en madera de San Sebastián, que tenía una expresión muy humana y lo describe como un Santo muy Milagriento.  Se comenta que ya en ese entonces se celebraban las fiestas patronales de San Sebastián.

Cuenta la tradición que alrededor del año 1700 un barco español, que iba pasando frente a las costas Nicaragüenses con rumbo a Perú, se encontró con un mar agitado que levantaba grandes olas.  El capitán, al ver que había peligro de zozobrar, ordenó que se lanzará toda la carga pesada al mar.  La tripulación arrojó, entre otras cosas, dos cajas grandes al océano turbulento.   Cuando estas cajas hicieron contacto con el agua, el mar se calmó de inmediato.  Entonces el barco continuó su travesía a salvo, mientras la tripulación observaba asombrada el milagro.  Las dos cajas se fueron flotando suavemente como conducidas por "Ángeles" hacía las costas de Nicaragua.
Unos pescadores de lo que hoy se conoce como la playa de Huehuete, rescataron las cajas y encontraron enellas dos imagenes; la de San Sebastián y la de Santiago.   Por ordenes de las autoridades del lugar, los pescadores llevaron la imagen de San Sebastián a Jinotepe y la imagen de Santiago a Diriamba.   Sin embargo, al día siguiente aparecieron las imágenes en diferentes lugares, la de San Sebastián en la iglesia de Diriamba, la de Santiago en la iglesia de Jinotepe.   Debido a este "milagro" San Sebastián permanecería para siempre en Diriamba y Santiago en Jinotepe.
Desde hace más de 300 años, los Nicaragüenses consideran a San Sebastián un Santo Milagroso.   El es el  Santo Patrono de la ciudad de Diriamba.   Para su festividad, el día 20 de Enero, la Iglesia Católica celebra la solemnidad de su día, conmemorando así al que vivió y se desempeñó haciendo honor al significado de su nombre pues Sebastián quiere decir "digno de respeto y venerable."   Durante los días de las fiestas patronalesel santo es visitado por millares de personas de todas las ciudades de Nicaragua.   Entre ellos se encuentran decenas de personas que vienen a cumplir sus "promesas" por algún milagro.    La promesa más común es andar de rodillas varias cuadras en las calles durante la procesión del santo. 
Fue denunciado y llamado a juicio por los emperadores, y Diocleciano lo acusó de falta de fidelidad al Imperio. Sebastián rebatió la acusación y afirmó que siempre había rezado a Dios por la salvación de Roma. Comprobada la constancia y firmeza de su profesión cristiana, el joven oficial fue condenado a muerte por medio del suplicio de flechas. Trasladado por sus compañeros a un lugar apropiado, fue atado desnudo a un tronco de árbol y asaeteado con multitud de flechas.
Los verdugos, creyéndolo muerto, lo abandonaron en el tronco. En plena noche, los cristianos cercanos a él, se acercaron al lugar del suplicio para recuperar el cuerpo de Sebastián y darle digna sepultura. Entonces se dieron cuenta que aún permanecía vivo. La noble dama Irene (después Santa Irene), viuda del mártir Cástulo, lo trasladó a su palacio, donde lo curó, y prodigiosamente se restableció. Los cristianos le suplicaron que abandonase Roma, para salvar la vida, pero él rehusó a ésta propuesta y decidió seguir con su labor.
Un día, cuando el emperador se disponía a oficiar una ceremonia en el templo de Hércules, le reprendió públicamente por perseguir y martirizar a los cristianos; además de proclamar solemnemente su fe en Cristo. Superada la sorpresa inicial, Diocleciano mando prender a Sebastián y mandarlo de nuevo a la muerte. En el hipódromo del Palatino, fue apaleado hasta la muerte. Su cuerpo fue tirado a la Cloaca Máxima, para que los cristianos no pudieran recuperarlo y venerarlo.
Fue el propio santo, quien en un sueño, se manifestó a una de sus seguidoras, la matrona Lucila, y la indicó donde se encontraba su cuerpo. La ordenó sepultarlo en el mismo lugar donde se veneraban las reliquias de Pedro y Pablo, en la vía Apia. Lucila siguió con detalle las instrucciones y dio sepultura al mártir en el cementerio de las catacumbas.
San Sebastián, el defensor de la Iglesia, y considerado tercer patrono de Roma, después de San Pedro y San Pablo, ha sido objeto de culto desde muy antiguo hasta la época moderna, y en occidente se celebra su fiesta el 20 de enero. Durante la Edad Media su culto fue muy intenso, y la devoción al santo está muy ligada a la protección contra la peste.

Es el patrón de Villaviciosa de Odón, y se tiene constancia escrita de su culto y veneración como Hermandad cristiana desde el siglo XVII.